Mario Gómez se erigió en auténtico protagonista del partido, pese a que Alemania estuvo muy lejos de aquella selección que daba miedo. Los suizos no se amedrentaron ante el rival y desde los primeros minutos mostraron que iban a por el partido, pero el hispano-alemán del Stuttgart les volvió a bajar a la tierra.
En la primera mitad, Gómez puso un preciso centro a Klose, quien sólo tuvo que poner la bota para inicial la goleada germana. Esta es de las pocas ocasiones de mérito que se pudieron ver en los primeros minutos.
Tras volver del descanso Alemania pasó el guante por la cara de Suiza, ya que fue cuando acabaron de rematar a los helvéticos. Las pocas ocasiones que tuvieron en la reanudación las aprovecharon. La más destacada fue la que supuso el tercer gol, en la que se ejecutó una magnífica vaselina que superó al portero suizo. El marcador lo acabó de perfilar Podolski con el último tanto, ya en el tiempo de descuento.


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Yenier Zumeta comentó
27/3/2008 - 05:40